Sí, señoras y señores, hoy votamos otra vez para reivindicar nuestra democracia o, mejor dicho, nuestra "monarquía"¿?...En fin, no voy a entrar en discusiones políticas porque la política no me interesa pero sí voy a escribir sobre los "personajes" que se puede encontrar al momento de votar, algo muy interesante.
Mi hermana y yo, continuamos la tradición de ir a votar juntas que cumplían mi vieja y mi tía, porque es más divertido así...es mucho más divertido así.
Fuimos caminando, bajo los rayos del sol, chusmeando y encontrándonos "personajes" desde el vamos.
Este personaje merece estar incluído en esta entrada porque realmente tiene una característica muy de "Gran Buenos Aires": cruzaba la avenida Máximo Paz y mi hermana lo divisó desde lejos a lo que dijo "por Dios, mirá eso...no podés" y, realmente, tenía razón...El señor, estaba vestido con jeans, zapaz, el pelo y la barba medio colorados, unos anteojos de sol medio retro y, hasta ese momento no le ví nada raro sól que me faltaba ver lo más importante...la remera negra LEVANTADA HASTA LAS TETAS, porque el muchacho tenía tetas y para colmo dejaba entrever su panza toda gelatinoza que vibraba a cada paso que daba..."yo tengo vergüenza hasta de ponerme este jean porque me marca los rollos y este anda con la buzarda al aire...que hdp"...
Seguimos camino hasta que llegamos a nuestro lugar de votación:
Lugar: Club Obreros del Transporte.
Mesa: 5451
Horario: cerca de las 12 hs.
Mesa: 5451
Horario: cerca de las 12 hs.
Lo primero que observamos dentro del club fueron las únicas 2 mesas de votación (1 de hombres y 1 de mujeres) con una cola de hombres más extensa que la nuestra, por suerte.
Lo segundo, el mismo cartel de "pongase al día con la cuota", pegada en una de las puertas.
Lo tercero, a la gente de Gendarmería, comiendo como si fuera la última cena, o mejor dicho, el último almuerzo.
Nos ubicamos en la cola dispuestas a charlar de cualquier cosa para matar rato, ya que cada mujer que entraba a votar tardaba muuuuuchos minutos en el cuarto oscuro, lo que hacía dudar sobre su "comportamiento" dentro de ese cuarto...
Todo marchaba tranquilo, hasta que 3 sucesos abrieron una catarata de comentarios: el primero, fue el hecho de que una joven vestida como si fuera a bailar (metro 45, toda peinadita, con anteojos de sol, strapless verde, jeans) se ubicara detrás nuestro (metro 58 y metro 62 -yo soy la del 58- jeans, zapatillas y peinado "savage") e hiciera un comentario que sacaría a la luz nuestras sospechas..."Hola Norma, ¿viene a votar?"...Sí, confirmado, era una boluda, teníamos razón. ¿Cómo le vas a preguntar si viene a votar? ¿Por qué no le hablás del tiempo, que hace calor o que estamos hace rato haciendo una cola a la cual "Norma" se coló porque se hizo la renga?...En fin, evidentemente, en ese cuerpito vestida para ir a bailar, no hay ni una neurona en funcionamiento.
El otro hecho, fue más "escatológico", sí, lo escatológico siempre se hace presente. Lo que sucedió fue que alguien, no se sabe quién, se hecho un "garco" impresionante en el baño y cada vez que abrían la puerta salía un olorcete que ni te cuento, de hecho, yo no había olfateado nada hasta que la presidenta de mesa dijo: "pero que olor!! que alguien vaya a limpiar!" a lo que una de las fiscales dijo: "quién? uno de los gendarmes?- revolea la vista- dónde están?"..."morfando que dá calambre" (mi comentario).
El tercer suceso, más divertido y que dió mucho que hablar fue la aparición en escena de un hombre que llamó nuestra atención y no precisamente por lo lindo (realmente no había nada lindo que digamos). A continuación paso a hacer la descripción pertinente, porque de haber tenido un celular con cámara, pasaría a pegar la foto y listo, pero bue...lo mío no es la tecnología: alto, flaaaaco, pelo hasta los hombros y en estilo "savaga rockero medio rolling o mejor dicho, ramones", short de jean bastante cortito, de color clarito (casi hueso...otro día hablaré sobre mi teoría sobre los hombres con pantalones claros...), roto en varias partes (porque tiene onda rockera y el short roto es algo que no puede faltar en su vestimenta), zapatillas topper de tela (otro infaltable en el look stone) y, la frutillita del postre, la imagen del día que todavía dá que hablar: remerita sin mangas, con una lengua stone, anchita y CORTITA, sí, cortita, que dejaba entrever su pancita...imagen desagradable y graciosa si las hay. Digamos que las pancitas nos persiguieron durante el sufragio jaja.
Bueno, basta de personajes y vayamos al momento de la votación.
Mientras todas las mujeres tardaban muuucho tiempo en el cuarto, yo entré e hice mi ritual: entré tarareando la canción del circo (tatatarararatatara tatatara tatara...), bailé un poco, agarré la boleta, la doble todita, la puse en el sobre y salí en tiempo record...minuto, minuto y medio.
Consejo para los votantes: voten con alegría y cuando cierren el sobre, no lo chupen, mojense los dedos y pasenlos sobre el pegamento sin repetir el mismo dedo, vaya a saber de dónde salió el pegote.
Me despido con un beso a boca de urna. Chauu

1 comentario:
Parece que el resultado de los comicios te tiró abajo, porque no escribiste más...
Lo acabo de descubrir, me lo leí de un tirón. Felicitaciones.
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