martes, 11 de diciembre de 2007

Otra primera vez.

Creanlo o no, hoy rendí mi primer final oral en mi vida universitaria.
Durante años y, abandono de carrera mediante, postergué varios exámenes porque sabía que, llegado el momento de rendir, me iba a poner en blanco, revolearía los ojos, transpiraría mucho, me desmayaría y tendrían que llamar al A.C.A para levantarme del piso (o, en el peor de los casos, a Greenpeace ja).
Cuando llegué a la facultad tipo 8:20 a.m. y después de viajar en bondi durante 1 hora y media más o menos, salí a toda velocidad (bueno, tampoco voy a exagerar: caminé un poco más rápido que de costumbre) a buscar el aula en el que rendía para ser la primera en anotarme en la lista de los que iban a dar el examen...al divino botón, porque ya estaba en blanco (fase 1 de lo que sabía que me iba a pasar).
Obviamente, antes de anotarme me junté con las chicas de mi comisión porque nos encontramos entre la multitud y decidimos agruparnos: éramos 3, sí, sólo 3 durante toda la cursada, pero 3 famosas, con decir que los alumnos de la otra comisión de nuestra profesora nos identificaron: "ah! uds son las de la comisión de 3?".
A todo esto, yo esperaba a que llegara más gente para anotarme en un lugar razonable de la lista pero bueno, no pude hacer más tiempo así que me anoté en el sexto lugar.
Al rato cae el adjunto de la carrera (un señor que sabe un montón de historia y te lo hace notar -al igual que el titular de cátedra- de look prolijo, con el pelo estilo milito, es decir, con el rulito tomado y que tenía esas sandalias de hombre que son muy "armatoste") y algunos profesores quienes empiezan a llamar. Cabe aclarar que, a esa altura, mis ojos ya estaban desorbitados (fase 2) y comenzaba a transpirar (fase 3) mientras veía las diferentes caras de los chicos que estaban rindiendo (algunas poco alentadoras debo reconocer) .
"¡Arce!"...llamaron a mi compañera y las rodillas me temblaban, se iban a acercar a mi nombre, pero no fue así, nuestra profesora no había llegado, por lo que no tenían las actas de nuestra comisión (de 3 personas) y no nos podían tomar, así que esperamos...y esperamos...
Luego de 1 hora y media de esperar, llegó la profesora y en menos de dos minutos llamaron a mis dos compañeras, mientras que yo seguí esperando...
Durante esos 20 minutos de espera, además de pasar por todas las fases enumeradas y saber que podía alcanzar la fase 4: el "papelónico" desmayo, comencé a rogar que me tocara esa profesora que tiene cara de buena, que te habla dulce y que parece aprobar gustosa a todos.
En ese instante, se abre la puerta y me llama, "cuasi iluminada por los ángeles divinos", la profesora que tanto pedí que me tocara: "que bueno, con esta mina hago rápido y me voy"...pero, como todo lo bueno no me toca a mí ni por casualidad, salió el adjunto y dijo: "¡no! vos sos Marcos?, no, vos ahora no, esperá"... Sí, señores, el momento de gloria me volvió a pasar por al lado y ni me registró, para ser clara y resumir este suplicio: me tocó la profesora más odiada, de esas que dan los teóricos, con cara de antipática y actitud antipática, de las te hablan cortante y sólo te miran a la cara por encima de sus anteojos cuando te equivocas.
Ella recién llegaba, o sea, que estaba fresquita como una lechuga y dispuesta a torturarme...y así lo hizo. Hablé durante casi 35 minutos. No sé ni de qué hablé, lo único que sé es que de un minuto a otro me había salteado casi 15 años de historia y, como era de esperar, la mina me lo hizo saber. La piloteé como pude, hablé de cosas que ni recuerdo, mientras sentía la mirada del "adjunto milito" sobre mi nuca y veía temblar (literalmente) a una de mis compañeras. Todo iba bien hasta que nombré a la Iglesia: ¿por qué habré nombrado a la Iglesia?! si hace unos instantes comprobé que cualquier ayuda divina no estaba de mi lado... En fin, traté de zafar rápido pero no pude, se vino la pregunta: "¿y qué papel desempeñó la Acción Católica?". Chan! Tsunami de chanes! De qué me está hablando? Lo único que sé de Acción Católica es que mi cuñado fue en su momento porque se encontraba con sus amigos y jodía un rato, pero nunca me dijo de qué se trataba, ¿por qué no le pregunté de qué se trataba? y bue...no me queda otra que el sincericidio: "mmm la verdad, no recuerdo" y sí, de ahí en más vinieron 8 preguntas al hilo, un hermoso popurrí que pude sortear sin desmayarme aunque poco no me faltaba.
Transcurridos 50 minutos la profesora se dignó a decir: "bueno, muy bien. 7, dame la libreta"...
El día más temido de mi vida universitaria pasó, costó pero pasó. Otra de mis primeras veces a lo largo de este bizarro año. Otro obstáculo vencido en este mar de indecisiones e inseguridades que soy yo.
Con orgullo debo decir que el otro final que tengo que dar, lo voy a dar...en febrero...llamen al A.C.A!!!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

pri!!!

Anónimo dijo...

Se'!!! (?)

Yo no tuve el placer hasta ahora... espero gambetearlos cuando llegue el momento (si es que llega). Felicitaciones por el siete.

MaruM dijo...

tri!!!? jaja
tomás: implementaste el trueque durante esta navidad? en lo que a mi respecta, hubiera sido más económico que invertir tanto en regalos :)

gracias muzza por firmar y visitar siempre mi humilde blog :)